Escribo palabras. Luego de un elaborado proceso, se convierten en magia. Cuando ves volar o desaparecer un botón con una bella animación. Cuando tu tweet se twitea. A veces soy yo el que está detrás.

A veces converso con gente nueva y desconocida por ahí. Sale a veces la pregunta, u otra equivalente, y nunca sé qué decir. Digo “programo aplicaciones para iPhone”, lo que es completamente cierto. Siempre dicen “ah”, con mayor o menor énfasis. Algunos lo encuentran entrete, otros parecen descolocados. La mayoría no lo toma con mucha importancia, lo que no está mal. No tienen por qué. Aunque claro, mi trabajo es parte importante de lo que hago, entonces al final, aunque no sea por eso, se hace claro en la conversación que, desde el principio, no iba para ningún lado en verdad. Así como este post.

Pero al final sí puede ser un poco como magia. God save the geek, in case god exists.

boxes

26/01/2010

A box with food inside it
A box with people inside it
moves me from tip to tip of this city
and shakes with giggles when it stops

Sepa usted

24/11/2009

Si usted cree en lo que le digo, sepa usted que no está para nada equivocado. Sepa usted que puedo perderme, hacerme zancadillas. Sepa usted que a veces me transformo en estatua o, más bien, en planta. Pero sepa también usted que no importa, que sigo, que voy, que avanzo, lento a veces y otras corriendo, volando, por verlo a usted.

Sepa usted que lo amo, sepa usted que lo admiro. Sepa usted que nos acompaño, sepa usted que nos acompaña usted.

Sepa todo eso, y mucho más, usted.

A veces creo en el pelaje de los gatitos. A veces veo las cosas al revés. Me contaban cuando niño que así andaban los chinos, con los pies sobre la cabeza y la tierra sobre el cielo.

A veces me desconecto de mi entorno, a veces sólo soy uno más. Hay veces en que no siento, otras en que no pienso en pensar.

Un fin de semana melancólico, trabajar, no cumplir. Me pesan los dedos, no quiero pensar.

Un pie, el otro pie, mover los pedales, se mueve la cadena, gira el piñón.

Vamos.

Salgo solo, salgo por fin sin audífonos, escucho al natural. Salgo solo, salgo atento, miro hacia atrás y hacia adelante.

Salgo con la Panchi, salgo atento al cubo, ve por acá que es más seguro, anda, frena, miremos la calle antes de cruzar.

Vamos.

Se mueve la cadena, se mueve la rueda. Muevo las piernas, transmisión.

Vamos con gatito, la bici al lado. Acompaña y es testigo.

Está vieja la bici, necesita arreglos, una buena limpieza. De a poco vamos.

Vamos.

Leía el otro día cosas que escribí hace años, muchos años atrás. Matemática para romper tu cabeza, cuentos para releer muchas veces o ninguna, relatos acerca de gatos que persiguen reflejos y pequeños momentos de soltura. Eso soy yo.

Sigo siendo yo, claro. Pero esos momento ya no son éstos, las opciones que tengo son las mismas pero soy capaz de elegir de nuevo.

Inaugurando blog…

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.